¿Qué es el estilo Pixel Art?
La cultura Gamer aún es muy joven comparada con otras, pero desde su nacimiento ya ha experimentado 9 generaciones de consolas en un curso de al menos 48 años. Se han acumulado muchos conceptos, definiciones y frases que a veces se dan por sentadas. Para los que apenas están comenzando a conocer esta industria puede resultarles un poco pesada y difícil de abordar.
En esta ocasión, hablaremos de una de las tantas formas de expresión visual que han transformado este hobby en la forma más reciente de arte: el pixel art. Entre todas las formas de dar vida a cada personaje no hay ninguna otra que entrelace mejor el pasado con el presente. Le añade una sensación especial de nostalgia a los juegos que la utilizan. Conozcamos un poco más sobre esta técnica de dibujo digital.
El pixel es la más mínima unidad de una imagen digital, es el equivalente a un punto en un dibujo habitual. Dependiendo de cómo se agrupen y en qué cantidad, podremos obtener imágenes más complejas; nuestro “lienzo” dependerá entonces de la resolución que tenga la pantalla (cuantos pixeles puede mostrar al mismo tiempo).
Aunque pareciera ser un movimiento artístico reciente que hace homenaje a los primeros videojuegos, el término Pixel Art es tan antiguo como los clásicos; fue usado por primera vez por Adele Goldberg y Robert Flegal, del Centro de Investigación de Xerox de Palo Alto en 1982; su concepto incluso data de 1972, proveniente de la misma institución. Fuera del marco digital muchas otras formas de arte se asemejan al pixel art, por ejemplo el bordado de tela, los mosaicos, y las figuras hechas con cuentas (en collares y ciertas vestimentas).
El Pixel Art al igual que cualquier dibujo, tiene diferentes categorías, por ejemplo dependiendo de la perspectiva en que se use podría clasificarse en Isométrico (la cuadrícula tiene un ángulo de aprox. 30 grados, y se usa para simular imágenes tridimensionales con profundidad), y No Isométrico (aquí entraría cualquier otra perspectiva como: de frente, de lado, desde arriba, etc.).
Pero sabemos que los videojuegos son dinámicos, no son cuadros estáticos; los personajes deben moverse. Aquí es donde entra el proceso de animación, así como el pixel es la mínima unidad de un dibujo digital, el sprite es la mínima unidad de animación de cualquier objeto. No es más que una imagen hecha con pixeles que forma parte de una secuencia de imágenes que se irán superponiendo para dar el efecto de movimiento, tal cual como una caricatura.
Teenage Mutant Ninja Turtles: Shredder’s Revenge (2023)
Al comienzo de la industria, la capacidad de crear pixeles estaba muy limitada, la resolución de las pantallas era baja; durante la época del NES por ejemplo la resolución era de solo 256 x 240, sólo se contaba con 54 colores para crear imágenes, de los cuales sólo era posible usar 25 en la pantalla al mismo tiempo. Así que el look de nuestros juegos favoritos no era una elección, sino que era lo mejor que se podía hacer en ese momento; de hecho esas limitaciones formaron parte fundamental en el diseño, exigiendo al máximo la capacidad creativa de los creadores, por ejemplo Super Mario adoptó su bigote y su gorra justamente por las limitaciones gráficas y no porque así lo había pensado Shigeru Miyamoto desde un principio.
Super Mario Bros. (1985)
La gran mayoría de los diseñadores no tenía una carrera artística, aprendieron a los golpes, adaptándose a lo que les ofrecía la tecnología del momento; por eso en más de una ocasión encontrábamos decisiones peculiares en los colores de los sprites de nuestros juegos favoritos (¿recuerdan al icónico Batman morado de NES?). Pero como siempre, la evolución llega; los primeros diseñadores eventualmente se transformaron en artistas habilidosos, y las siguientes generaciones se inspiraron en ellos para mejorar aún más la forma en que se veían los juegos. Los enormes avances de la tecnología fueron fundamentales por supuesto, dentro de poco tiempo pasaron de sólo poder usar 11 colores en la pantalla, a cientos y luego a miles. Finalmente, en la 5ta generación de consolas llegó la era 3D y todos comenzaron a dejar atrás los viejos pixeles, los sprites pasaron a segundo plano para dar paso a los modelos 3D y sus mallas de polígonos con texturas.
Minecraft (2009)
Con el pasar de los años se hizo evidente que los gráficos 3D avanzaban a pasos agigantados; cada nueva generación dejaba en ridículo a la anterior. Con la multiplicación de los polígonos y el perfeccionamiento de las técnicas de rendering comenzaron a aparecer resultados impresionantes, incluyendo paisajes majestuosos y personajes cada vez más cercanos a la realidad; este fenómeno encendió las conversaciones sobre el Uncanny Valley.
Pero también notamos que aquellos clásicos de antaño que tanto nos entretuvieron cuando éramos niños seguían viéndose bien, su encanto no desmejoraba con el pasar de los años. Claro, el factor nostalgia es indudable, es bien sabido que tendemos a recordar sólo lo bueno de las cosas que disfrutábamos en el pasado, pero también es cierto que el estilo minimalista de los pixeles es justamente lo que sirvió para inmortalizarlos.
Mega Man 9 (2007)
El Pixel Art se mantuvo vivo, casi en animación suspendida, hasta que llegó el momento de regresar. Hace aproximadamente 20 años se dieron las condiciones perfectas para que lo hiciera; nuevamente fue una alianza entre una tendencia artística y las herramientas tecnológicas adecuadas. El empuje artístico provino de la ola de nostalgia creada por esas generaciones que disfrutaron los clásicos de las 4 primeras generaciones cuando eran niños; ahora adultos y con mucho más conocimiento de técnicas de arte (dibujo, composición, animación, etc.) que además contaban con computadoras mucho más avanzadas, con herramientas que les permitían hacer sus propios juegos de forma mucho más rápida y barata que antes.
Scott Pilgrim EX (2026)
Ahora el Pixel Art prácticamente no tiene limitaciones sino aquellas que imponga la imaginación y la creatividad del artista; es un estilo visual más. Esta vez usarlo es una decisión propia de cada creador, que se considera en las etapas tempranas del diseño de cada juego, para dar un tono específico o un toque de personalidad a un proyecto (si se emplea correctamente). Ciertamente el pixel art nunca podrá alcanzar el realismo de los gráficos 3D, pero eso es parte del encanto, los dibujos con pixeles invitan al espectador a llenar los puntos faltantes con su imaginación.
Sea of Stars (2023)
Los desarrolladores y diseñadores Indie son los que han sabido aprovecharla mejor, como sabemos son los que están dispuestos a tomar más riesgos, a muchos de ellos les resulta mejor porque es más barato de hacer, los archivos pesan menos y le exigen menos a los procesadores gráficos, lo que significa que sus juegos pueden correr en una mayor variedad de consolas incluyendo PC, Mac y dispositivos móviles.
Marvel’s Cosmic Invasion (2025)
No sólo los developers indie han sido atraidos por el encanto del Pixel Art, algunos estudios desarrolladores lo combinan con gameplay similar a los clásicos para dar el toque de nostalgia completo; el estudio Tribute Games es uno de mis favoritos sin duda, con sus Beat 'Em Ups retro como "TMNT Shredder's Revenge" (2023), "Marvel's Cosmic Invasion" (2025), y "Scott Pilgrim EX" (2026), la secuela de "Scott Pilgrim versus the World" (juego creado por Ubisoft en el 2010, justamente por muchos de los que hoy en día forman parte de Tribute Games); "Shovel Knight" (2014) de Yacht Club Games también es una hermosa obra maestra.
Shovel Knight (2014)
Pero no todo es nostalgia, el Pixel Art también simboliza el futuro; siendo un estilo más sencillo (en comparación con los modelos 3D) permite a los creadores enfocarse en otras cosas, como implementar game mechanics innovadoras, diseñar AI más complejas y afincarse en la narrativa. Hoy en día el mercado cuenta con juegos maravillosos, muy creativos y divertidos, como "Undertale" (2015), "Stardew Valley" (2016), "Blasphemous" (2019), "Sea of Stars" (2023) y "Ninja Gaiden Ragebound" (2025) tan solo por nombrar algunos, todos con mecánicas diferentes pero compartiendo el mismo estilo visual en su esencia.
Ninja Gaiden Ragebound (2025)
El Pixel Art ha vuelto para quedarse, siempre y cuando existan artistas dispuestos a aprovechar sus libertades y sus limitaciones; mientras más aceptación tenga en la comunidad de jugadores, aumentarán los proyectos que la incluyan. Hace unos 18 años, vimos cómo grandes compañías como Capcom decidieron unirse a la ola retro al hacer "Mega Man 9" (2008) seguido de cerca por "Mega Man 10" (2010) completamente en Pixel Art, y en la última década vimos el nacimiento del estilo artístico HD-2D, que combina sprites hechos con pixel art con llamativos fondos 3D, de la mano de Square Enix con "Octopath Traveler" (2018), "Triangle Strategy" (2022), y el remake de "Final Fantasy Tactics" (2025) entre muchos otros.
Octopath Traveler (2018)
No descartemos aquellos juegos que usen pixel art como anticuados, su apariencia minimalista podría esconder una game mechanic nunca vista que ofrezca una experiencia única. Disfrutemos cada juego como un todo, degustemos cada historia, cada reto. Porque este estilo artístico que comenzó para muchos como un simple anzuelo de nostalgia, podría ser la cuna de los juegos que moldeen el futuro de la industria.
En esta ocasión, hablaremos de una de las tantas formas de expresión visual que han transformado este hobby en la forma más reciente de arte: el pixel art. Entre todas las formas de dar vida a cada personaje no hay ninguna otra que entrelace mejor el pasado con el presente. Le añade una sensación especial de nostalgia a los juegos que la utilizan. Conozcamos un poco más sobre esta técnica de dibujo digital.